Vivimos en una época en la que las pantallas forman parte de nuestro día a día.
Queremos animar a las familias a disfrutar de pequeñas actividades cotidianas que favorecen la creatividad, la comunicación y el vínculo afectivo. No se trata de eliminar las pantallas, sino de encontrar espacios para conectar, jugar y crecer juntos.
¡El juego compartido es la mejor pantalla para aprender!
